domingo, 30 de enero de 2011

Acuarela (Liceo de Aplicación)


Una Acuarela

Hay varias cosas que recuerdo de mi paso por el Liceo de Aplicación: los amigos, las bromas, las peleas, a Venezuela F.C, un equipo conformado por los más malos del curso y un largo etcétera de recuerdos.

Pero quisiera hacer una mención a un personaje muy particular, me refiero al "Loco Reyes" un extraño profesor de Artes Plásticas, quien aparte de enseñar dicho ramo, también sabía tocar piano, violín, hablaba inglés, francés, italiano, entendía griego y algo curioso: para ser profesor de un liceo de hombres (donde la brutalidad y el comportamiento cavernícola están a la orden del día), él no ocultaba su homosexualidad.

En estos tiempos, cuando es común hablar de lo mal que está la educación en Chile, me gustaría destacar la labor de profesores como Luis Reyes, quien me enseñó a pintar con acuarela, de Carlos Gaete, un chiste pero entusiasta y excelente profesor de Historia, Don Fernando Pinochet, quien enseñaba Física (y me hacía estudiar hasta la madrugada) o de un profesor que pocos deben recordar, un tipo llamado Viktor Blumenthal, quien se "suponía" debía enseñarnos religión, pero más bien impartía filosofía, ya que él profesaba el judaísmo.

La educación pública no era mala, pero lamentablemente fue la dictadura (1973-1990) la que dio comienzo a su destrucción por allá en la década de los 80'. Posteriormente, y con la llegada de la Concertación, se replicó, administro e incremento los abusos del sistema político y económico en materia educativa.

Hoy revisé mis dibujos antiguos y encontré la acuarela que está arriba, por tanto recordé al "Loco Reyes", quien murió el año 2000. Sin duda un hecho que me pareció muy triste y del cual me enteré justo en una visita a mi antiguo liceo.

Saludos.

martes, 25 de enero de 2011

Lado Oscuro de la Fuerza


El Canelazo

Abra la puerta, señora,
sírvame un canelacito,
deme unito, deme otrito,
hasta quedar chumadito.

Abra la puerta por favor,
quiero olvidar lo que es dolor
que estoy chumado ¡ay, qué caray!
ya voy entrando en humor.

Toda la noche pasaré,
junto a mi vaso con amor
aunque mañana lloraré
mi soledad y mi amargor
que estoy chumado ¡ay, qué caray!
ya voy entrando en humor...


Saludos.